Estos son los test de estrés que te dirán en pocos minutos cómo de potente es tu móvil

image_pdfimage_print
Foto: Foto: Michael Mcloughlin.
.
Foto: Michael Mcloughlin.

Los ‘benchmarkings’ son exámenes que nos dicen la fuerza bruta de un ‘smartphone’. Estas pruebas son la referencia más fiable para conocer el procesador de nuestro teléfono

Cuando se refieren a ellos los suelen llamar las ‘tripas’, el ‘corazón’ o el ‘motor’.Hablamos de procesadores, una pieza de vital importancia prácticamente en cualquier dispositivo tecnológico, que condiciona su potencia y su rendimiento, tanto en el presente como en el futuro. Es cierto que con los ordenadores y portátiles, al haber más configuraciones disponibles a la hora de adquirirlo, los usuarios ‘suelen’ interesarse más si hacerse con i5, un i7 o si ese chip de la marca AMD será suficiente para lo que quiero. Pero con nuestros ‘smartphones’, al venir el mismo procesador por defecto, nos limitamos a aceptarlo, conformándonos muchas veces con oír eso de que “es una bestia” o de “alta gama”.

Pero de la misma manera que los bancos tienen unos test de estrés, que se pusieron de moda a raíz de la crisis financiera que sacudió medio mundo a principio de la década, para medir sus capacidades, nosotros también podemos someter a nuestros terminales a unas pruebas para comprobar su desempeño. Son los llamados ‘benchmarks’. El término, que se utiliza también en economía y otros campos, proviene de principios del siglo XIX, cuando en Inglaterra utilizaban marcas de referencia en las piedras para la tarea de medir las tierras.

Pues bien en tecnología los ‘benchmarks’ más conocidos, al menos los que más dan que hablar, son los que ponen a prueba los procesadores móviles. En este caso, durante el pasado CES de Las Vegas, acudimos a un taller de Qualcomm en el que pudimos conocer estas pruebas (que tu también puedes hacer en casa) y poner a prueba su último chip, la estrella de la casa americana, el Snapdragon 855, que será el que monten la gran mayoría de móviles de alta gama que veamos con Android a lo largo de este año. Los resultados de estas pruebas lo dejan en bastante buen lugar: compite mano a mano con el A12 (el que montan los últimos iPhone) y están ligeramente por delante del Kirin 980, el mejor procesador de Huawei.

¿Para qué sirve realmente?

Foto: M. Mcloughlin
Foto: M. Mcloughlin

Habrá alguno que diga que saber si un procesador nuevo es mejor que la generación anterior es tan sencillo como mirar especificaciones. Pero es bastante probable que uno se pierda entre términos como arquitectura, núcleos o rendimiento de reloj. Por eso nacieron estas pruebas. Nos sirven para saber si un modelo es más potente que otro que ya tenemos en casa o que si rinde mejor que el que tenemos en mente comprar. Realizarlos es tan fácil como bajarse una aplicación al terminal, como ya explicaremos un par de puntos más adelante.

Los más básicos (que no limitados) se circunscriben al procesador diciéndonos cuantas operaciones puede resolver en un determinado tiempo o piezas adyacentes como la RAM, diciendo como de rápida es. Otras más completas ponen a prueba también la rapidez de la memoria, la gráfica o nos dicen cómo reacciona nuestro móvil ante un uso elevado de la navegación web o con juegos pesados.

Los ‘benchmarks’ nos dicen desde la potencia del procesador hasta la rapidez de la RAM

Pero también es importante señalar que los resultados no deben ser interpretados al pie de la letra. “Aunque estos sistemas están evolucionado para llevar el mismo ritmo que la evolución que experimentan los procesadores año a año, aspectos como el rendimiento en la fotografía, el apartado multimedia o la conectividad no se testean y no se miden en muchos de los ‘benchmarks’ más populares“, comenta Travis Lainer, de Qualcomm, que avisa de que hay que tener cuidado con ciertas prácticas.

“Por ejemplo, en las pruebas que miden el rendimiento gráfico de un teléfono nos encontramos que muchas veces la plataforma no está prepara para emular las cargas de trabajo y las APIS de las últimas aplicaciones.Tampoco tiene mucho sentido un test gráfico en el que la prueba se realice a una velocidad por encima de la tasa de refresco de la pantalla”, nos explica su compañero Salman Saeed.

Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

El otro gran reto parece la llegada de la inteligencia artifical. “La irrupción de la IA en procesadores móviles supone un cambio mayúsculo”, comentan. Estandarizar la medición es complicado porque “constantemente surgen nueves redes neuronales y nuevas aplicación para la inteligencia artificial”. Sobre las pruebas existentes -ya hay varias plataformas de ‘benchmark’ que están preparadas- dice que la gran mayoría se quedan porque “utilizan redes heredadas y manejan imágenes artísticas”, que muchas veces nos ofrece un resultado “desactualizado” o “inservible”.

Ojo a los resultados

Pero una puntuación más alta no significa necesariamente que ese teléfono sea mejor que otro. ¿Por qué? Porque el rendimiento final depende de muchas cosas: de la RAM, de la memoria, de sistemas de estrangulamiento energético, tener un sistema de refrigeración e incluso los recursos que consuma las capas de personalización. Es decir, un mal componente puede acabar generando un cuello de botella, un atasco, a un procesador que obtuviese muy buen resultado. Es decir, que estos exámenes nos sirven para ver la fuerza bruta.

Una mayor puntuación no conlleva un mejor teléfono. Una mala memoria puede lastrar todo

Es más, en el pasado se llegó a acusar en reiteradas ocasiones a algunos fabricantes de hacer ‘ajustes’ y ‘trucar’ los prototipos y modelos precomerciales para obtener mejores resultados y tener mejor prensa de cara al momento del lanzamiento.

En general, todos los expertos recomiendan no fiarse únicamente de estas pruebas, realizar otras complementarias y utilizar el resultado como referencia o para comprobar si lo prometido por la marca se está cumpliendo. En otras ocasiones, los registros de estas plataformas permiten enterarse de móviles que preparan algunos fabricantes. El último caso es del Google Coral, un misterioso terminal que ha hecho aparición en las clasificaciones de Geekbench.

Los servicios más populares

Foto: M.Mcloughlin.
Foto: M.Mcloughlin.

Hay varias pruebas que puedes descargar en las tiendas de aplicaciones para poner a prueba todo esto:

– Antutu: La más popular y la más aceptada entre los fabricantes. Ofrece una única valoración en base a las pruebas de la CPU, la GPU, la RAM y la velocidad que se graban los datos en la memoria interna del móvil.

– GeekBench: Mide el procesador y la RAM. Te ofrece resultados en base a como funcionan con un solo núcleo y en modo multinúcelo. Bastante sencillo e intuitivo.

– GFXBench: Muy interesante para ‘gamers’. Se centra en la potencia gráfica. Te dirá cuántos ‘fps’ (cuadros por segundo) es capaz de sostener, algo que clave a la hora de ejecutar un juego pesado.

– AI Benchmark: Una de las más completas para medir las capacidades de los procesadores con procesamiento neuronal. Le somete a pruebas de reconocimiento facial, clasificación de imágenes y otras de redes neuronales.

Snapdragon 855: ¿qué nos dicen?

En el taller de Qualcomm al que asistimos en Las Vegas pudimos poner a prueba varios terminales (diseñados ‘ad hoc’ por esta compañía) con el Snapdragon 855. No hay que olvidar que el 845 es el procesador de alta gama que ha estado en más teléfonos del mercado durante 2018.Concretamente en más de 160 modelos con Android vistos el año pasado. Incluso Samsung, que fabrica sus propios chips (los Exynos), utiliza los chips de Qualcomm para los modelos que se comercializan en Estados Unidos.

La principal conclusión es que se reducen (como se observa en la gráfica) la brecha con el procesador del iPhone Xs. Nuevamente hay que poner estos resultados entre comillas. Los procesadores de Apple ‘cargan’ más trabajo en un sólo núcleo y por eso obtiene una mayor diferencia en esa categoría. Pero luego hay múltples factores (desde la optimización que se hace en Android del software hasta la RAM) que hay que tener en cuenta.

Otros resultados interesantes son:

– Antutu: El Snapdragon 855 obtuvo 360.000 puntos, algo que le deja muy cerca de los 363.525 del iPhone Xs y su A12 Bionic. Muy por encima de los 285.000 del Snapadron 845 y del Kirin 980 sus 273.495.
– Geekbench (un sólo núcleo): El nuevo procesador de Qualcomm obtuvo hasta 3.600 puntos, por encima de los 2384,3 del modelo de hace un año. En cambio con el de Huawei las diferencias se reducen porque el chip chino logra 3.335,60
– Geekbench (multinúcleo): Aquí es donde más da el callo. Sus 12.000 puntos se sitúan muy por encima de los 8.317 del 845 y los 9.398 del Kirin 980.

Fuente: elconfidencial.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *